Más de 3.500 personas se reúnen en la sexta edición de La Cata del Barrio de la Estación disfrutando de una experiencia enogastronómica única.

La Cata del Barrio de la Estación ha celebrado este sábado su sexta edición convirtiendo, una vez más, el histórico enclave en el gran epicentro del mundo del vino. Más de 3.500 asistentes han llenado las calles, jardines y espacios entre bodegas de este lugar único en el mundo para disfrutar de una jornada irrepetible dedicada al vino, la gastronomía y la cultura riojanas.

Las entradas para esta nueva edición se agotaron pocos minutos después de ponerse a la venta, consolidando el posicionamiento de La Cata del Barrio de la Estación como uno de los eventos enogastronómicos más prestigiosos y esperados del calendario nacional.

«Hoy el Barrio de la Estación ha vuelto a demostrar por qué es uno de los lugares más singulares del mundo del vino. La respuesta del público ha sido extraordinaria y confirma que La Cata del Barrio de la Estación es mucho más que un evento: es una celebración colectiva de la cultura del vino, de nuestra historia y de la manera en que entendemos la excelencia” afirma la presidenta de la Asociación del Barrio de la Estación, Mayte Calvo de la Banda.

Situado a las afueras de Haro, histórica capital del vino de Rioja, el Barrio de la Estación constituye un conjunto excepcional de bodegas agrupadas en torno a la antigua estación ferroviaria, a orillas del río Ebro. Fue precisamente aquí donde, en el siglo XIX, comenzó la gran revolución vinícola riojana gracias a la visión emprendedora de sus pioneros, el desarrollo de nuevas técnicas vitivinícolas y el auge del comercio de vinos con Burdeos.

El Barrio de la Estación es considerado uno de los destinos de enoturismo más importantes del mundo y concentra la mayor densidad de bodegas centenarias existente. En él conviven algunas de las firmas más emblemáticas y prestigiosas del vino español: CVNE, Bodegas Gómez Cruzado, La Rioja Alta, S.A., Bodegas Bilbaínas – Viña Pomal, Muga y Bodegas RODA. Seis bodegas históricas cuyos vinos han contribuido decisivamente a construir el prestigio internacional de Rioja gracias a su elegancia, longevidad y excelencia.

Grandes vinos, propuestas de música y cultura…y la gastronomía riojana más avanzada

Durante toda la jornada, los asistentes han podido degustar doce grandes vinos —dos referencias seleccionadas por cada bodega— además de participar en actividades exclusivas creadas especialmente para esta edición, experiencias culturales, música en directo y propuestas gastronómicas diseñadas para la ocasión.

Como grandes compañeros de viaje de esta sexta edición, La Cata ha reunido también a algunos de los cocineros que están protagonizando la nueva revolución gastronómica de Rioja y regiones limítrofes. Todos ellos con una estrella Michelín, son una generación de chefs y restaurantes de referencia que comparten una misma visión contemporánea del territorio, el producto y la tradición. Entre ellos han estado Ikaro, Nublo y Ajonegro de La Rioja, El Serbal de Cantabria y Cobo Estratos y Erre de Roca de Castilla y León, que han elaborado propuestas exclusivas para cada bodega participante.

En la zona de acreditaciones Kankel Bean To Bar, ha ofrecido su armonía de vino y chocolate (Montaje de sorbete de vino tinto y peras con láminas de chocolate, mouse de chocolate Perú bizcocho de chocolate con panettone y trufa de vino tinto) y Delicious Gastronomía, la paella de carne y verduras variadas.

Además de las catas y degustaciones, las bodegas han abierto sus puertas con actividades especiales que han permitido a los visitantes descubrir algunos de los grandes rituales y secretos del vino de Rioja: desde demostraciones de tonelería y trasiegas artesanales a la luz de la vela hasta exposiciones fotográficas, catas inmersivas y experiencias vinculadas a la historia y la cultura del vino. “Durante toda la jornada se ha respirado ese espíritu que hace único al Barrio: grandes vinos, gastronomía de primer nivel, música, cultura y la pasión de quienes trabajan cada día para mantener vivo este legado. Ver cómo miles de personas disfrutan de esta experiencia es la mejor recompensa y nos anima a seguir construyendo el futuro de este enclave excepcional», ha concluido Mayte Calvo de la Banda.

La Cata del Barrio de la Estación se ha consolidado como una cita de culto que vuelve a situar al Barrio de la Estación en el foco de todas las miradas del mundo del vino y del turismo de calidad y que volverá a celebrarse en 2028 con su séptima edición. ¡Nos vemos en El Barrio!

Sobre nuestros colaboradores: La Cata del Barrio de la Estación cuenta con el apoyo institucional del Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Haro, así como el patrocinio de Cartonajes Santorromán, Argraf, Ramondín, Berthomieu – Ermitage Tonnellerie, Ecotelia – Sorigué, Víctor y Amorim, Agua 22, Baqué, BOAL Eventos, Hyundai Riauto, Saltoki y RIEDEL Euroselecció. Asimismo, colaboran Consejo Regulador de la DOCa Rioja, Arquitelia, Estuchería Vargas, Hideco, Celebona 1960, Queso Los Cameros, Aceite de Oliva Virgen Extra AUBOCASSA, Consejo de la Producción Agraria Ecológica de La Rioja (CPAER), Embutidos G. Sobrón Martínez, Bucher Vaslin + Enolviz y UNIR como partner educativo.

Sobre el Barrio de la Estación: La Asociación del Barrio de la Estación está formada por las siguientes bodegas: Bodegas Bilbaínas – Viña Pomal, CVNE, Bodegas Muga, Gómez Cruzado, La Rioja Alta, S.A. y, Bodegas RODA. Todas son referentes mundiales de la D.O.Ca. Rioja y destacan no solo por sus vinos, reconocidos y galardonados internacionalmente, sino por sus novedosas propuestas de enoturismo, que suponen una vía de desarrollo y promoción indiscutible para un enclave abierto al público durante todo el año.

La Asociación, creada en 2007, tiene como principal fin, tal y como se refleja en sus estatutos, la promoción de los vinos de las Bodegas del Barrio de la Estación, así como su desarrollo turístico de calidad, como núcleo histórico y centro de referencia internacional del vino de Rioja.

Con este tipo de acciones se pretende generar dinamismo económico y riqueza en la comarca, atrayendo un mayor flujo de visitantes y turistas. Los consumidores de enoturismo, en este caso, cada vez valoran más positivamente las acciones creativas e innovadoras que, por otro lado, contribuyen al fortalecimiento y desarrollo de la competitividad de la zona rural, en este caso del Barrio de la Estación, de Haro y su región.